Familia Colocolina: Padres e hijos

Muchas veces llevar el apellido del padre cuando se está inserto dentro de una misma industria o profesión puede llegar a ser una insoportable y, a la larga, insostenible carga. En el fútbol, donde se vive en un constante escrutinio público, esto puede ser aún peor, transformándose en un verdadero karma para más de alguno, ya sea por estar expuesto a constantes comparaciones o por los infaltables comentarios mal intencionados.

La historia de Colo-Colo no ha estado exenta de estas particularidades y han sido muchas las familias de futbolistas colocolinos que tuvieron a un hijo jugando en el club años después. Algunos resultaron más talentosos y exitosos que sus padres, mientras que otros pasaron sin pena ni gloria. Los más portan el apellido paterno como una pesada carga, todo porque no lograron emular lo realizado por su progenitor.

Los Subiabre

Guillermo Subiabre

El primer caso le corresponde al linaje Subiabre. Guillermo Subiabre Astorga, popularmente conocido como “Chato”, fue un goleador nato y figura indiscutida en la década previa al inicio del profesionalismo en Chile. Su vínculo con Colo-Colo comenzó en 1927, cuando formó parte de la histórica delegación que representó al Cacique en la histórica gira internacional que realizó el club por Centroamérica y Europa. Su figuración incluso traspaso fronteras, siendo figura del seleccionado chileno en su primera participación mundialista, en Uruguay en 1930. Sin embargo, tres años después sufrió un duro golpe luego del triste fallecimiento de su esposa, lo que provocó que el “Chato” no tuviese el mismo impacto en el profesionalismo que se instauró en ese mismo año de 1933. Tras embarcarse nuevamente con rumbo a Europa, esta vez como representante del Combinado del Pacífico, se mantuvo ligado a la actividad con intermitencias hasta su retiro definitivo en 1936.

Menos trascendencia tuvo Guillermo Subiabre Díaz, hijo del “Chato”, quien tuvo un fugaz paso por Colo-Colo. Formado en las inferiores, logró debutar en el primer equipo en el marco del Torneo de Preparación de 1960 (ahora conocido como Copa Chile), en la derrota contra Green Cross en la cancha del Nacional. Fue su única participación en el plantel de honor y poco más se supo de Subiabre Díaz luego de este partido.

Los Rostión Allel

La historia de los Rostión Allel en Colo-Colo comienza con Naín Demetrio, mediocampista proveniente de las divisiones inferiores, quien integró el plantel de honor entre 1949 y 1951. Años más tarde, Naín Demetrio volvió al equipo de toda su vida, pero esta vez para desempeñarse en el área dirigencial, donde llegó a ocupar la presidencia de Colo-Colo, la cual dejó en 1985 en manos de Peter Dragicevic.

Por su parte, Naín Antonio, hijo de Naín Demetrio, quien al igual que su padre se desempeñada como volante, llegó a Colo-Colo en 1977 para formar parte de la segunda infantil. Si bien fue ascendido al primer equipo para la temporada 1982, su debut profesional recién se concretó en 1983, específicamente, el 5 de octubre de ese año frente a Universidad Católica. A inicios de 1984 partió a préstamo a Audax Italiano para regresar en 1985, en la que a la postre fue su última temporada como colocolino.

Los Ahumada

No tuvo demasiada historia Víctor Ahumada en Colo-Colo. Debutó en el primer equipo del Cacique el 27 de marzo de 1949 en la victoria por 3-2 frente a Santiago Morning, en el marco del Campeonato de Preparación de ese año. Fue debut y despedida, puesto que no volvió a jugar oficialmente por Colo-Colo, aunque sí se pudo dar el lujo de coronarse campeón con la cuarta especial ese mismo año de 1949.

Idéntica suerte tuvo su hijo, Víctor Ahumada Contreras. Formado en las inferiores del club, debutó por Colo-Colo el 24 de octubre de 1973 en el empate 0-0 frente a Naval como reemplazo de Javier Santibáñez. Fue el único partido que disputó antes de partir en 1974 a Santiago Morning, donde permaneció hasta 1976.

Como curiosidad, los Ahumada eran parientes de Raúl Ahumada, vicepresidente de Colo-Colo durante la obtención de la Copa Libertadores en 1991.

Los Cruz

Humberto Cruz, conocido como “Chita”, llegó a Colo Colo en 1963 proveniente de Santiago Morning, club en el cual cumplió grandes campañas que lo llevaron a integrar el plantel de la Selección que ocupó el tercer lugar en el Mundial de 1962. Sin ser un jugador nacido de las entrañas colocolinas, el “Chita” no tardó en ganarse el corazón de la hinchada con su garra y juego dentro de la cancha, que lo convirtieron en referente, capitán y titular indiscutido durante nueve temporadas, en que levantó dos títulos de campeón.

La dinastía del “Chita” entregó dos futbolistas al medio nacional: Claudio y Humberto, quienes se desempeñaron en variados equipos de primera y segunda división, aunque ninguno pudo emular las grandes actuaciones de su padre. En lo que respecta al Cacique, Humberto Cruz Floh, formado como volante en las inferiores de Universidad Católica, terminó desembarcando en Colo-Colo para la temporada 1990. No tuvo mayor presencia en el primer equipo y recién tuvo su debut (y despedida) en la última fecha del torneo 1990 frente a Cobreloa, aprovechando que tanto el entrenador Mirko Jozic como el grueso del plantel estelar adelantaban sus vacaciones. Por lo mismo, Eddio Inostroza, quien oficio de entrenador esa tarde, alineó una mixtura de juveniles y jugadores con escaso protagonismo durante la temporada.

Los Herrera

Leonel y Leonel Herrera

Un caso en el que tanto el padre como el hijo fueron trascendentes para el club es, sin lugar a dudas, el de los Herrera. Leonel Herrera Rojas, uno de los históricos defensas y capitanes de la historia de Colo-Colo, llegó proveniente de Tierra Amarilla influenciado por su primo, quien también tuvo un paso por el Cacique: Eladio Rojas. Su debut absoluto se dio en el marco de la Copa Libertadores de América 1967, enfrentando a River Plate en Buenos Aires. Desde ese momento, Herrera no soltaría más la camiseta de titular cosechando múltiples coronas a nivel nacional en sus dos ciclos con el club, además de convertirse en el segundo jugador con más partidos oficiales con la enseña blanca. Formó parte de recordados planteles de la institución, sobre todo, del que alcanzó el Torneo Nacional de 1972 y fue subcampeón de la Copa Libertadores en 1973, en aquella polémica final contra Independiente de Avellaneda.

Sin embargo, fue su hijo, Leonel Herrera Silva, quién se dio el gran gusto de jugar, anotar un gol n la final y ganar la Copa Libertadores de América, corona esquiva para su padre durante sus campañas en el conjunto popular. Herrera Silva se formó como delantero en las inferiores albas e hizo su debut en 1989. Ese mismo año convirtió otro gol icónico para el club y su carrera: el segundo gol en la reinauguración del Monumental frente a Peñarol. A pesar de todo esto, nunca pudo afianzarse en el primer equipo, lo que lo llevó a peregrinar, en un principio a préstamo, por variados clubes nacionales y del exterior hasta retirarse en 2002 con solo 30 años.

Los Véliz

Leonardo Véliz, más conocido como “Pollo” en el ambiente futbolístico, fue de uno de los mejores extremos izquierdos de la historia del fútbol chileno. Su gran consolidación la logró en el Colo-Colo ideado por Luis Álamos entre las temporadas 1972 y 1973, con el que alcanzó el título nacional y el subcampeonato de América con un equipo de leyenda. El “Pollo” dejó la institución popular a fines de 1974, pero regresó para una última etapa llena de éxitos entre 1979 y 1981. En total, levantó cinco trofeos con la enseña blanca.

Su primogénito, Sebastián, no tuvo tanta suerte. Tras debutar oficialmente en 1992 en un partido correspondiente de Copa Chile frente a Magallanes, prácticamente no volvió a tener apariciones en el primer equipo, salvo en un par de partidos amistosos, retirándose al poco tiempo para dedicarse a sus estudios de periodismo.

Los Ormeño

Raúl Elías Ormeño, alias el “Bocón”, completó 17 temporadas consecutivas en el primer equipo de Colo-Colo. En sus inicios se caracterizada por ser un volante de mayor vocación ofensiva, pero con el transcurso del tiempo fue mutando su posición dentro de la cancha hasta transformarse en un mediocentro defensivo de pierna fuerte y gran regularidad. Líder innato y capitán durante muchas temporadas llegó a la friolera de 500 partidos y 14 títulos con la camiseta de toda su vida.

El mayor de sus hijos, Álvaro, vivió toda su niñez dentro de los camarines colocolinos que comandaba su padre. Sin embargo, debió hacer una importante carrera en otros equipos nacionales antes de llegar a vestir la camiseta popular en 2005, justamente con su padre como asistente técnico del entrenador de turno Ricardo Dabrowski. A diferencia de su padre, Álvaro se caracterizaba por jugar de lateral volante por derecha con llegada. Cumplió dos ciclos en el club, 2005-2006 y 2011-2012, interrumpidos por un gran paso por el Gimnasia y Esgrima de La Plata de la Primera División de Argentina.

Raúl y Álvaro Ormeño

Los Wirth

La historia de los Wirth tiene bastantes similitudes. Padre (Óscar) e hijo (Rainer) nacidos futbolísticamente en Universidad Católica llegaron a Colo-Colo con el afán de conseguir los títulos que con los cruzados se les negaba. Si bien el paso de ambos fue bastante breve, tanto en tiempo como partidos jugados, fue el mayor de los Wirth quien dejo mejores sensaciones, alternando en el arco colocolino con Adolfo Nef en la gran campaña de 1979 que cortó una racha negativa de 7 años sin títulos de Primera División. En cambio, Rainer llegó como suplente de Sebastián Cejas y tras la partida del argentino se esperaba que tomará el arco en propiedad, sin embargo, irregulares actuaciones lo hicieron perder el puesto con el recién llegado Cristian Muñoz, quién no abandonó más el arco popular.

Los Rubio

No cabe duda de que la familia de los Rubio forma parte de una verdadera dinastía dentro del fútbol chileno. Hugo Eduardo Rubio, hijo de Ildefonso Rubio, histórico portero de Rangers de Talca, es padre de los futbolistas Eduardo, Matías y Diego.

Hugo Eduardo Rubio arriba a Colo-Colo a mediados de 1986 proveniente del Málaga de España por exclusiva petición del entonces entrenador albo Arturo Salah. El paso del “Pájaro” fue fulminante y prontamente se convirtió de los favoritos de la hinchada. Además, su traspaso al Bologna de Italia permitió la entrada de recursos frescos para terminar las obras del Estadio Monumental. Volvió en 1991 a un Colo-Colo campeón de América y, salvo un pequeño lapsus en Unión Española en 1994, no se movería de Chile ni del cacique, club donde se retiró tras la consecución de nueve títulos en tres periodos.

Años más tarde, su hijo Eduardo siguió sus pasos y llegó por una temporada al Cacique en 2007, tras un paso en el Cruz Azul mexicano. Y aun cuando no llegó a las alturas de su padre, el mayor de los Rubio Köstner fue parte del plantel que consiguió el histórico tetracampeonato bajo el mando técnico de Claudio Borghi.

El menor de los Rubio Köstner, Diego, se inició en las inferiores de la UC para luego pasar a Colo-Colo, donde terminó su etapa de formación. Tras debutar en un amistoso frente a La Serena, tuvo un comienzo prometedor y a todo gol en la primera de Colo-Colo. Sin embargo, luego de solo un semestre en el primer equipo decidió abandonar el club para enrolarse en el Sporting Club de Lisboa.

Hugo, Eduardo y Diego Rubio

Los Reyes

En 1974 Colo-Colo era la base de la selección chilena que participó en el Mundial de Alemania Federal de ese año. A pesar de esto, la actividad futbolística no paró y el Cacique tuvo que afrontar la Copa Chile de 1974 con gran cantidad de elementos jóvenes provenientes de sus inferiores, debido al proceso de preparación del seleccionado. Es así como le tocó debutar al joven volante César Reyes Andrade, quien formó parte del once inicial contra San Antonio Unido en el Estadio Nacional. Reyes permaneció en Col- Colo hasta 1976, sin lograr consolidarse como un fijo, para posteriormente continuar su carrera en Ñublense de Chillán.

Su primogénito César Reyes Muñoz (delantero) debutó en 2006 frente a Santiago Wanderers en Valparaíso. Finalmente, solo jugó un par de partidos más en el Cacique entre 2006 y 2008, para luego abandonar la institución. Seis años después de su debut profesional, optó por el retiro de la actividad para dedicarse de lleno a su profesión: kinesiología.

Los Alarcón

Los Williams Alarcón

© Datos Albos

Producto de las divisiones inferiores de Colo-Colo, Williams Alarcón Fajardo fue un defensor que se alternó en el primer equipo del club a fines de la década de 1980. Su mejor periodo en el elenco popular tuvo lugar en la temporada 1988, en la cual logró hilvanar un mayor protagonismo en el primer equipo, con 24 partidos disputados, 22 de ellos desde la partida. Tras sucesivos préstamos a otras instituciones del país, abandonó definitivamente la institución en 1991 tras cosechar seis títulos.

Su hijo, Williams Alarcón Cepeda, debutó en 2018 como una de las grandes apuestas de las inferiores albas, gracias a su ductilidad táctica que le permite desempeñarse tanto en la defensa como en el mediocampo. No obstante, las lesiones lo privaron de un mayor protagonismo en el plantel de honor y a mediados de 2021 partió a préstamo a Unión La Calera.

Los Pizarro

Sin lugar a duda la importancia de Jaime Augusto Pizarro Herrera en la historia de Colo-Colo da para un artículo completo. Debutó en 1982 y desde ahí no paró más. Mediocampista de grandes condiciones técnicas y físicas, se afianzó como unos de los jugadores más importantes de la historia del club, cosechando 14 coronas y ostentando el plus de ser el capitán en todas las conquistas internacionales del conjunto albo. Ya en su etapa como entrenador, el “Kaiser” asumió la banca de Colo-Colo en el peor momento institucional de su historia y fue el arquitecto de la estrella número 23 en pleno proceso de quiebra.

Jaime y Vicente Pizarro

Vicente Pizarro, hijo del “Kaiser”, hizo toda su formación futbolística en las categorías menores del fútbol joven de Colo-Colo. Comparte la posición y dotes futbolísticos similares a los de su progenitor, lo que lo convierte en una de las grandes apuestas a futuro del club. Fue ascendido al primer equipo por Mario Salas durante la temporada 2019, acumulando citaciones con el primer equipo y presencias en partidos amistosos, aunque su debut en Primera División recién aconteció en 2021 frente a Ñublense.


Detalle
Apellido Nombre Posición Periodo PJGoles TítulosaParentesco
1Subiabre GuillermoDelantero 1927-193611b92Padre
Guillermo Volante 1960100Hijo
2Ahumada VíctorDelantero 1949100Padre
Víctor Delantero 1973100Hijo
3RostiónNaín Volante 1949-19512300Padre
Naín Volante 1982-1983 y 19851912Hijo
4Herrera Leonel Defensa 1967-1975 y 1979-1985555339Padre
Leonel Delantero 1989, 1991, 1993 y 1995 96275Hijo
5Rubio HugoDelantero 1986-1988, 1991-1994 y 1995-1996262519Padre
Eduardo Delantero 2007-20083671Hijo
DiegoDelantero 20111060Hijo
6Cruz Humberto Defensa 1963-197128942Padre
Humberto Volante 1990 102Hijo
7OrmeñoRaúlVolante 1975-19915003314Padre
Álvaro Defensa 2005-2006 y 2011-201210532Hijo
8Wirth Óscar Arquero 197917-81Padre
Rainer Arquero 2007-200816-193Hijo
9AlarcónWilliamsDefensa 1985, 1987-1989 y 19918406Padre
WilliamsVolante 2018-Actualidad1901Hijo
10VélizLeonardo Delantero 1972-1974 y 1979-1981216305Padre
Sebastián Volante 1992100Hijo
11Reyes César Volante 1974 y 1975-1976 4111Padre
César Delantero 2006-2008303Hijo
12Pizarro Jaime Volante 1982-1993 y 1994 4556714Padre
Vicente Volante 2019- Actualidad 2402Hijo

a Incluye los títulos que ganaron como parte del plantel, aunque no disputasen ningún partido oficial.
b Solo incluye los partidos, goles y títulos en el profesionalismo.


Agradecemos a Mario Jeldres por la investigación y al historiador Sebastián Salinas.


Anterior: Colo-Colo vs Peñarol.


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